viernes, 30 de enero de 2015

Estos idealistas...

Se montaba en los autobuses
con un libro de poesía en la mano
Cada vez que paraba el autobús
miraba de reojo
a ver
si una chica guapa se montaba
y quien sabe si quizás le miraba
y le preguntaba sobre el libro
y entablablan conversación
y él le pedía el número
y quedaban al día siguiente
en aquel bar bohemio de la esquina
y hablaban sobre literatura y arte
y sobre cine
y acababan yendo a su casa
y hacían el amor salvajemente
sintiendo una catarsis
de belleza y placer

Un día, efectivamente ocurrió
Una chica guapísima se sentó a su lado
y le preguntó sobre el libro
pero el muy capullo
no tuvo ni idea
de qué responder.

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